Pues un día por ti y otro por mi. Ni todos los días sofá y manta ni todos los días aventura. Ambos tenéis que ceder alguna vez para que los dos disfrutéis de la relación, porque si no, si siempre se hace lo que uno quiere la relación estaría totalmente inclinada hacia un lado y es algo totalmente injusto para la otra persona. Además, si hay algo que él no haría nunca y tu sí, puedes hacerlo sola o con amigos o familiares, también es bueno tener algo de independencia a veces.