Me paso como tú,con la dificultad añadida de que no estábamos casados. Me vinieron a decir que al niño le dirían en el colegio que no tenía padre …y cedi. Si hubiera estado casada no creo que lo hubiera hecho. Y aún sigo pensando que mis apellidos son más originales, pero creo que hasta que nuestra generación no llegue a ser mayor,no cambiará la percepción.