Es pelo, crece. Y va a ser un bonito punto de unión con sus amigas para el resto de su vida… yo no le pondría pegas…
Además, que ya tiene 10 años, ya puede empezar a tomar decisiones sobre su propia imagen. Llevar rapado el pelo no tiene por qué ser un motivo de mofa, menos aún haciendolo por el motivo que es y en grupo… y si lo ocurriese también aprenderá una valiosa lección, que las decisiones acarrean consecuencias. No se puede proteger a los hijos de todo eternamente.