Por que lo que hacéis con vuestras mascotas es antropomorfizarlas (hacer como si fueran humanos) y proyectar vuestros deseos, vuestra imagen de qué carácter «humano» tienen vuestros perros, y para eso vale lo mismo un perro que otro. Por eso se os muere uno, hacéis el duelo como si fuera una persona (proyectáis, hacéis como si fueran personas) pero poco tiempo, y luego cogéis a otro perro y os hace el mismo papel. Distinto animal, misma dueña: misma proyección.