Bueno, pues te quedan dos opciones: no hacer nada porque tu marido no te lo permite y seguir acumulando las cajas de tu suegra, o hacer algo… ese algo pasa por dialogar con tu marido asertivamente, intentando que no hayan más enfados y llegar a un acuerdo (lo deseable), o tomar una decisión drástica que pasa por devolverle las cosas a tu suegra o tirarlas, asumiendo que va haber lio con tu marido (ya veremos en que desemboca).
Al final, como de costumbre, el problema no es la suegra, si no el marido… que entiendo que cada uno debe decidir que batallas le conviene luchar, y tu sabrás si está es una de esas… pero no te queda otra que decidir si acatar y vivir como tu marido dicte o no.