La sociedad puede haberle fallado, pero no ahora, sino cuando la violaron en grupo, y cuando se intentó suicidar después de eso. Tal vez en ese momento podría haber recibido más ayuda, no lo sé, pero ahora que vive postrada y con dolores crónicos cada día, ya es otro cantar.
Este caso es llamativo por dos aspectos, el primero porque es joven, y el segundo por toda la oposición que ha ejercido su padre. Pero su padre no es quién para decidir, y se opone por motivos religiosos. La eutanasia es un derecho que hemos conquistado hace poco, y es una avance. Hay criterios establecidos y ella los cumple, da igual si tiene 25 años u 86.