Estás enferma y necesitas ayuda. Eso es obvio.
Eres como un yonki, tienes una adicción la cual no eres dejar de dejar y ya no eres una personal funcional. Esto está a la orden del día.
Lo que también está a la orden del día, es entender que no puedes ayudar a quien no quiere ser ayudado, y que para protegerse hay que marcar límites. Y tus amigas, los han marcado.