A mí me has dejado un poco sorprendida con lo de que nunca has querido ser madre y los niños de lejos…
Mi consejo es que esperes un poco a ver cómo es la vida de tu hermana con el bebé. Ve la realidad de la maternidad (es bonita y dura a partes iguales) y después vuelves a recapacitar. Ahora es un poco «culo veo, culo quiero». Un hijo no es un iPhone del que tengas envidia… Es una responsabilidad muy grande.