Yo no iría. Tengo amigas desde los 12 años, ha habido años de vida lejos, matrimonios, divorcios, hijos, y siempre siempre siempre hemos tenido tiempo las unas para las otras, a veces más y a veces menos, pero nunca se ha enfriado nada. Cuando dejas que se enfríe, es cuando deja de importarte, es así, pues ya está. Duele, eso sí. Hay que aceptarlo, y sí que duele. Pero ir a bodas bautizos y comuniones por cumplir con una especie de compromiso de una amistad que ya no es, personalmente no le veo sentido.
Le desearía de verdad lo mejor en el futuro, y hasta siempre.