Me recuerda mucho a la examiga que tenía yo. Solo que yo sí podía opinar y hablar siempre que fuese sobre sus problemas. En cuanto yo necesitaba decir algo sobre mi vida o que me afectase a mí, ahí cambiaba rápido de tema para seguir hablando de ella.
Las relaciones de amistad, como las de pareja, si no funcionan es mejor no alargarlas, aunque os conozcáis desde hace mucho tiempo.