Yo no me compliqué tanto la verdad. Salvo que haya un problema que deba estar controlado por un médico, alergias o algo así, aplicar el sentido común es suficiente.
Hasta el año, la alimentación sólida es complementaria, es decir, la mayoría de nutrientes siguen procediendo de la leche materna o de fórmula. Eso hay que tenerlo claro. Y la vitamina d que suelen pautar los pediatras.
A partir de ahí, pues sentido común, comida variada, intento que en cada plato haya verdura, hidrato y proteína y los voy cambiando, distintas verduras, distintas fuentes de hidratos y de proteínas, animales y vegetales. Sin azúcares añadidos ni sal y andando. No tengo ni idea de la cantidad de hierro, zinc o vitaminas de cada tipo que está tomando, pero está sano, activo, contento y no hay síntomas de que nada vaya mal en su crecimiento ni su alimentación.
Estya bien informarse, pero a veces entramos en un bucle que es contraproducente y hay que saber parar también.