Yo nací en el 83, mi madre me daba el pecho y después de alimentarme yo no dejaba de llorar. Una y otra vez. Un día mi abuelo harto de los lloros fue a la farmacia a por leche. Me la dieron y mano de santo. Y tuve una infancia con muy buena salud. Mi hermana tampoco dio el pecho a mi sobrino, y también creció sano y fuerte. Lo has intentado y no pasa nada por dar biberón, que no te amargue lo que piense la gente.