Yo tengo una cosa muy clara: si alguien intenta chantajearme, jamás se cede al chantaje. JAMÁS.
Es lo que quieres? Lo dices en serio?
Estupendo, mañana mismo lo haces, a mí no me vuelves a ver.
Si prefieres eso, quién te va a quitar de hacer tú santa voluntad, verdad?
Pues hala, en el tiempo que te quede, te apañas con tus otros dos hijos, el que no te habla, y el que vive a tu lado y con venir a verte dos horas a la semana le parece que cumplió.
Y cuando estés sola en tu casa, día tras día, te acuerdas si eso de la hija que perdiste por intentar chantajearla con una casa.
Hala maja, a más ver.
La gente suele recapacitar cuando ve que su chantaje y pataleta no funciona y van a perder mucho más de lo que ganan.
Y si no recapacita, recuerda: su orgullo era más grande que su amor por tí.