La otra no será una santa, pero a mí me has dado la impresión de que trabajar contigo tampoco debe ser fácil.
Métete un par de cosas en la cabeza: solo es un trabajo, la empresa no es tuya.
Y deja de entromete en su vida. No eres nadie para corregirla. No tienes que quitarle carga de trabajo porque ella está mal de salud. Y si le da un síncope ya se cogerá la baja.