l, algunas personas no necesitamos contarles las cosas del día a día a nadie. No tengo que contar qué he hecho, qué he comido, con quién he hablado o situaciones comunes del trabajo, por ser eso, comunes y repititivas. Y si me pasa algo fuera de la rutina, pues ya lo contaré, no hay necesidad de comunicarlo corriendo. Y me comporto así con pareja o sin ella.
Con mi madre tengo peloteras cada dos por tres para que no me mande WhatsApp todos los días, o que me mande uno y ya.