«Si no sabes lidiar con mi pasado, no te mereces estar en mi futuro», oí una vez, Y TENÍAN RAZÓN.
Esa persona que salía de fiesta, se emborrachaba y ligaba YA NO EXISTE, no es la persona que tienes a tu lado, igual que tampoco es el niño que una vez le tiró de las coletas a una niña o que copió en el examen de Historia. No es esa persona, pero esas experiencias le llevaron a ser el hombre formal y sensato que ha llegado hasta ti. Si no sabes apreciarlo, es preferible que lo dejes ir porque no le quieres. El amor no debe, no puede estar condicionado a una bobería como «antes de conocerte y siendo un crío, dispuse de mi cuerpo como me dio la gana». Si él te dijese que seis parejas sexuales son demasiadas -para algunos lo son- que eres una bragasuelta o cualquier otro tópico sexista estúpido, ¿a que te parecería una machistada? Pues igual si de ti hacia él.