Has contado mi historia …. ahora te cuento yo mi final: divorcio. Cuando quise poner límites, ni siquiera a mi favor sino al de nuestros hijos, me convertí en el enemigo de su madre y acabó pidiéndome el divorcio. Ni te imaginas lo que llegué a soportar. Sólo a través de terapia me he dado cuenta de que normalicé situaciones y actitudes que no eran normales.