Pues yo opino diferente a las anteriores. Cierto es que tu madre te podía haber acompañado al altar (en mi familia se ha hecho), pero son decisiones personales que si tu madre ha visto bien, nada más que hablar. Si al bautismo decidiste invitar sólo a la familia más cercana me parece lo más normal del mundo. Yo no me habría enfadado ni por asomo. No entiendo que la gente se tome esas cosas así.
Si el enfadado sigue tan normal con tu marido, si te lo cruzas haz lo mismo: actuar normal. ¿Tu marido no le ha preguntado por qué se enfadó, o es que el otro no ha querido hablar del tema? A mí es que la gente tan susceptible me da tanta pereza…