Entiendo que no puedas ponerle normas a ella, ya que no eres su madre.
Pero si estás en tu casa, sí puedes (y debes) establecer unas normas de convivencia.
Orden, limpieza y horarios.
No eres su madre, pero tampoco su chacha.
También podéis hablar del uso compartido de los espacios comunes. Nadia debería monopolizar el uso de esos espacios, o el televisor, por ejemplo.
Necesitarías el apoyo de tu marido, y que él se comportase como una persona funcional para que no recaiga en ti toda la carga de la casa.
Sobre que tu suegra decida sobre las estancias de la niña en vuestra casa: habla con tu marido. La abuela mira por ella, por tenerla accesible. Podéis llegar a acuerdos.
Sobre el hecho de que las salidas de la niña-adolescente condicionan vuestra vida: es lo que hay, es algo pasajero e inevitable. Hay que llevarlos, recogerlos y estar pendiente.