Los mismos que llevan siglos desentendiéndose de la crianza de los hijos, que ponen cuernos con la mujer embarazada y recién parida, que no pasan la manutención, etc. se indignan lo más grande porque una mujer decide que no quiere ser madre en ese momento y que es SU ELECCIÓN, SU CUERPO Y SU VIDA y de nadie más y por eso decide no contarlo.