A mí lo que me llama la atención es que tengas 31 años y te importe lo que dicen tus padres y tu hermana de tu vida laboral.
(fuera de tema: no, 40.000 euros y una oficina no es el trabajo soñado de cualquiera y sí, a tu empresa le importas un pimiento, y parte del otro)
Mi ex-yerno (sí, así es la vida, hija) empezó su tienda «online» mientras seguía en su trabajo, porque (imagino) los comienzos son muy lentos y podía compaginar ambas cosas perfectamente. Estuvo así al menos dos años hasta que la tienda despegó y entonces sí, dejó su otro trabajo. Le va bien, gana algo más que antes, es su propio jefe pero hasta ahí: su negocio no es su pasión, no vende nada que le guste personalmente, simplemente encontró un nicho de mercado y lo aprovecho. Plantéate bien por qué quieres tener un negocio propio: si es porque te gusta el producto, mal asunto. Si es porque te gusta emprender, ser tu jefa, el trato con proveedores, etc. por ahí vas bien.