Bienvenida al mundo de los hermanos. Mis padres quisieron ser igualitarios y siempre nos dieron la misma cantidad de dinero: yo me lo gasté en estudios (pagados con becas sobre todo) y él, que empezó muy joven de camarero, en cosas para la casa, cambio de coche, caprichos para los niños y demás. En principio, perfecto. Ahora bien…
Resultado: con esa inversión yo he conseguido un buen trabajo y estabilidad. Él sigue de camarero, no le falta dinero pero es un curro muy sufrido, y del dinero que le dieron mis padres ya no se acuerda porque fue hace muchos años y todo se ha ido perdiendo u olvidando.
Su conclusión: que yo soy la favorita y me lo han dado «todo hecho» y que hay un agravio comparativo. Ahora que solo está mi madre, le está sacando el dinero poco a poco, porque sabe que si espera a la herencia, nos va a tocar la mitad a cada uno y no le parece justo. Mi madre se deja engatusar y me lo justifica diciendo que lo hace para «compensarle». Yo todavía no entiendo compensar el qué. Pero ya le he dicho que es su dinero y haga lo que le dé la gana, que no me tiene que dar explicaciones ni por supuesto espero un solo euro de herencia, que lo disfrute ella. Ahora bien, yo aunque no necesite dinero tengo un honor y autoestima. Y la versión de la película que están vendiendo ellos conlleva unas consecuencias.
Lo que hago es pasar de los dos. Como vivo fuera, me he desentendido de los cuidados de madre. Si le tiene que «compensar» algo a mí hermano, por lo menos que sea verdad y que se encargue él de cuidarla. Y la pasta, se la pueden meter por el kulo…
La tranquilidad y la conciencia tranquil no tienen precio.
Ánimo.