Un día tu marido se dará cuenta, te dejará por tóxica, manipuladora y patética y a lloriquear porque no sabes como ha podido pasar con lo buena que tú eres «educándolo». Si tu marido es un inútil, déjalo y que se las apañe como pueda, pero lo de esconderle las cosas que necesita o mentir sobre los maridos de tus amigas es bastante lamentable y dice más de ti que de él. Y no dice nada bueno.