No vayas a llevarle al niño. Que mueva el culo que para eso está jubilado. Y si quieres tu marido que se lo lleve él, pero tú no vayas. No le debes nada a ese señor.
Y respeto a lo del bar, te entiendo de sobra la indignación. Mi ex suegro era así, de vinos hasta la hora de cenar, llegaba a casa y su mujer les esperaba con la mesa puesta, y de esas mil cosas.