Mira, es algo bastante común en los pueblos, que las casas de los abuelos terminan siendo de mucha gente. En mi caso los propietarios de la casa de mis abuelos somos ahora mismo diez nietos, y si pensamos en los bisnietos de mis abuelos ya me pierdo. La casa necesita mantenimientos, claro que sí, y hay quienes nos encargamos de las cosas muy pequeñas porque vamos de vez en cuando, pero cuando hablamos de obras (tejados, por ejemplo) mayores se hace colecta entre la familia. Yo, que voy de vez en cuando, tengo muy claro que voy a meter muy poco dinero en una casa que sé que no es mía.
Tu tío ha cometido un error metiendo dinero en una casa que no es suya y no en la suya propia. El resto de la familia habéis cometido un error pensando que la casa es vuestra para ir cuando queráis y no de tu otro tío. Y tu primo, mal que os pese, ha reclamado lo que es suyo. Eso sí, a partir de ahora de la casa que se encargue su dueño.
Un posible buen acuerdo sería que tu tío, el soltero, el que se ha ocupado de la casa y ha metido dinero aunque no fuera suya, se la compre a tu hermano, el padre de tu tío, por un precio justo.