Yo soy de las que jamás se casaría montando un bodorrio. Me casé una vez y no fue así. Pero vale, respetando los gustos de cada una, y sin disculpar a tu hermana, veo que cuando más «bodorrio» (la tuya no fue tanto) más posibilidades hay de que algo salga mal. Leo a veces vuestro stress en los días de boda, la obsesión de que todo salga bien y me pregunto, ¿de verdad merece la pena?¿merece la pena que un día que debería ser una celebración sea una puesta en escena muy larga y complicada? ¿para qué público? Y ahora, ¿merece la pena que lo que recuerdes de tu boda sea esto, y no todo lo demás? ¿merece la pena que le guardes rencor a tu hermana toda la vida porque un día de su vida, un puñetero día, llegó tarde de Madrid a Segovia? No sé.