Yo dejé un trabajo estable cuando tenía 28 años porque me estaba costando la salud, física y mental. Llevaba 5 años en la empresa y vivía con ansiedad continua, no disfrutaba los fines de semana ni en vacaciones. Tenía unos ahorros y me fui a otro pais a aprender inglés y darme un break unos meses. Y volví con una energía y motivación renovadas a buscar otro trabajo. Es un riesgo, pero ningún trabajo debe costarte la felicidad. Sí tienes un proyecto ve a por ello. Puedes pedir una excedencia por si en un futuro necesitas volver. Ánimo!!