No eres mala persona. Yo he estado en los dos lados, he sido engañada y he sido la otra. Es verdad, cuando te engañan los pasas fatal y si además la ves todos los días en el trabajo, más todavía, pero jamás se me ocurrió culparla a ella, era él el que debía guardarme un respeto. Cuando fui la otra no me sentí mal, porque yo no tenía pareja y con lo cual no tenía que dar explicaciones a nadie, yo no obligué a nadie a meterse en mi cama.
Así que no eres mala persona, solo estás haciendo lo que te apetece, es él el que se debe sentir mal y no tú.