Ni se te ocurra dejarle el dinero, no, no y no. ¿Acaso tú te gastas 4.500 euros de golpe en unas vacaciones? ¿Alguna vez se te ha ocurrido irte a la otra punta del planeta de turismo sin poder pagarlo? Imagino que no. ¿Por qué razón le ibas a financiar semejante capricho a él?
Déjaselo claro cuanto antes: que no le vas a prestar el dinero, que personalmente si estuvieras tú en su situación optarías por no gastar tantísimo dinero en un viaje, y que si de todos modos quiere darse el capricho, que pida un crédito. Y, sobre todo, añade, con mucha claridad: PARA MÍ EL TEMA QUEDA ZANJADO, ESPERO QUE ENTIENDAS QUE ME HAS PUESTO EN UNA SITUACIÓN MUY INCÓMODA, TE PIDO POR FAVOR QUE NO INSISTAS NI SAQUES MÁS EL TEMA. Si no lo respeta, si vuelve erre que erre, si insiste… amiga, entonces eso significa que no sólo es un manirroto (que para mí ya sería una red flag, y más en un adulto y padre), sino que es un manipulador y no te respeta; en ese caso ya sabes lo que tienes que hacer: ¡salir corriendo!