Hola, vas alucinar, pero me pasó exactamente lo mismo en la cola del Mercadona, solo que yo no caí en la trampa. Un chico de unos 14-15 años, de origen extranjero, cogió un montón de chucherías y refresco, imagino que su merienda perfecta para él y sus amigos que no estaban. El chico al pagar, con su móvil, todo el rato le pitaba como denegada, empezó a sacar cosas y decirle a la cajera que volviera a probar, volvió a quitar cosas y al ver que nadie ayudaba, lo dejó todo. En un primer momento me dió pena no ayudarlo, pero eran gominolas y refrescos, yo también voy justa de dinero y no me permito esos caprichos, pero luego mal pensando le dije a mi pareja, si no sería una estafa y ahora por lo que veo si.