Pues mira, desde mi posición de no madre no entiendo ni entenderé la obsesión por coger a bebés recién nacidos y que vayan pasando de mano en mano como si fueran paquetes.
Yo ni me acerco, no hago ni el amago de tocarlos, a no ser que sus padre o su madre me los dé. Pero siempre parto de la base de respetar lo que ellos quieran hacer.