Yo desde siempre he querido ponerle a mi hijo el nombre de mi padre. Mi pareja lo sabía y cuando me quedé embarazada y supimos que era niño, no hubo discusión.
Peeeeeeeero, acordamos que si teníamos otro hijo lo elegiría él. Menos mal que fue otro niño y me gustaba el nombre que propuso, porque de niña me decía nombres feisimos…