Menos mal que ni el racismo ni la estupidez se heredan.
Y qué bien que tu hija y tu nieta hayan evolucionado desde tu incultura, que no era fácil.
Para quienes dicen que saben y blablabla. Da mucha pereza así que solo decirles: mentira.
El curso pasado trabajé en un instituto con más del 90% del alumnado migrante y lo que decís cae por su propio peso. Vaya, es que dan risa vuestros comentarios a nada que se lean enteros.