Hola!!nunca ha participado en el blog aunque os ssigo. Yo me encontré en la misma situación. Pillaba a mi novio en «renuncios» en tonterías en anécdotas, cosas que no tenían importancia, o, al menos, no se la daba. Pero me pasaba como a ti que empezaba a desconfiar si eso era más serio o si me mentiría en más cosas. Así que lo hablé con él, y la razón era muy sencilla pretendía impresionarme con anécdotas o situaciones que exageraba y después ya no se acordaba de lo que me había dicho. Lo hacía por oura inseguridad. Cada persona es un mundo y cada relación también, pero desde luego sin ponerlo encima de la mesa no vas a arreglar la situación. Suerte!