La infidelidad está ahí. Aunque finjas que no pasó, la realidad es que sí pasó. Y te supera. Solo es cuestión de tiempo. Te aferras a los momentos buenos y felices… Pero la realidad es que te fue infiel. Esa relación tiene los días contados. Y haces bien. No tienes por qué aguantar eso. Quiérete más.