Sin haber leído la primera parte, solo puedo decir que lo que haces es muy valiente. No todo el mundo da el paso de ayudar a otra persona, sobre todo si se trata del suegro.
Apóyalo mucho, porque por tu texto tu suegra es una maltratadora psicológica y verbal. Desgraciadamente los hijos lo justifican y excusan porque han nacido viendo eso y piensan que es lo normal.
Mucho ánimo y te toca hacer un frente unido con tu marido. No acudas a más reuniones donde ella esté presente, no tienes que aguantar sus insultos. Tu marido que vaya todo lo que quiera y que lleve al niño. Si no te lleva de los pelos tú no vas.
Un beso bonita y ojalá tu suegro no deje de acudir a terapia, porque esto es igual de duro. Sobre todo si le sumamos el estigma social de que un hombre sufra maltrato por parte de una mujer, que se le resta importancia y se trata en tono de broma.