La autora no os está preguntando si le debe dar asco ni pidiendo opinión acerca de sus manías. Está constatando que algo le da asco y le molesta, y es legítimo, cada uno tenemos nuestras cosas. A partir de ahí, el foco está en que su novio no la respeta. No respeta sus límites, por más que ella haya tratado de explicarle cuáles son sus líneas rojas. Yo le daba un ultimátum y, si sigue en sus trece, le mandaba a pastar. Estar con alguien que no te entiende, no hace un esfuerzo por entenderte y no te respeta, es un fracaso.