A tu última pregunta: si tienes más de 20/25 años, me parece una idea terrible.
En la adolescencia o la temprana juventud sí puede ser factible llevar un noviazgo a distancia, teniendo en cuenta las facilidades de la tecnología para estar interconectados, la disponibilidad para moverse o viajar para verse mensualmente y si tenéis ambos la disposición y el compromiso de hacer que funcione.
También te digo que no sé hasta qué punto si el chico es extranjero, con lo cual deduzco que vivís bastante lejos, no habláis el mismo idioma y no tenéis tampoco una base cultural o de costumbres común. No es lo mismo, por ejemplo, estar en Madrid viviendo, o estudiando, y tener a tu novio en el pueblo, en Asturias, o de Erasmus en París, que estar en Madrid y que tu novio sea americano y viva en Wisconsin y tenga cero vínculos con España más allá de su relación contigo.
Dicho esto, si tienes más de 25 años me parece una empresa casi imposible sostener nada serio a distancia sin planes de futuro de que esa distancia tenga fecha de caducidad muy temprana. Estás en una edad ya en la que estás planificando o vas a empezar a planificar tu vida y tu futuro, y querrás cumplir metas, sola y acompañada, y las que implican la compañía de una pareja son muchas inviables. No podéis convivir, no podéis estableceros, no podéis pensar en casaros, en tener hijos… Aún aunque no quieras casarte ni tener hijos, es como tener una pareja sin tenerla, o jugar a las casitas online. El amor tiene un componente físico muy grande también, de necesitar verse, tocarse… Y nunca terminas de conocer a alguien si no te metes de lleno en su vida diaria, su rutina, su día a día y su entorno.
Yo sí quedaría con él. Si va bien, lo disfrutaría y ya está, me quedo un buen recuerdo, pero no tendría grandes esperanzas en que al final de su viaje la cosa se quede en nada más que eso. Él volverá a su país, imagino, a su rutina y a sus cosas y seguirá con su vida, y tú lo mismo.