Los bebés son muy invasivos. Están aprendiendo y necesitan explorarlo todo y no miden con qué fuerza ni dónde tocan a los animales. Cuando se tienen animales y bebés en casa hay que estar pendientes de cómo se relacionan porque, por norma general, tienen bastante aguante, pero hasta cierto punto. Igual que las personas.
Alomejor a ti no te gusta que otras personas te estén tocando el brazo mientras te hablan y no por eso le pegas al quien te lo hace. Si esa persona en lugar del brazo te mete la mano en la boca, seguro que no reaccionas con mucha amabilidad.
Pues cosas parecidas pasan en la interacción bebés-animales. Realmente el animal muestra incomodidad a su manera pero el que no entiende de comunicación suele malinterpretarlo (los famosos besitos). Al final el perro va aumentando hasta gruñidos y luego marcar.
Hay un libro que se llama El lenguaje de los perros de Turid Rugaas. Se lee fácil y rápido. Yo buscaría ayuda de un etólogo de todas maneras.