Cuando un fetiche interfiere en la vida cotidiana hay que revisarlo, porque no, la solución no debería ser que tú no seas libre de elegir el calzado que te guste o te resulte cómodo, la solución es que él trabaje su fetiche para controlarlo él, no convertirse en alguien sin autocontrol. Lo mismo diría de cualquier hobby, jugar a la play es un hobby jugar tanto que tus relaciones sociales se resienten o que te dificulta mantener un trabajo ya no es un hobby, es una adicción y debe tratarse.
Háblalo seriamente con tú pareja, es un adulto funcional, no un pobrecito animal sin control sobre sus actos, tiene que asumir responsabilidades sobre lo que está pasando y hacer cambios para que no suceda de nuevo. Pero esto no debería resolverse con zapatillas.
Un abrazo y mucha fuerza