Esa mujer es mala. Así, MA-LA. Es una homófoba, prejuiciosa y retrógrada. Y ya le habéis dado bastantes avisos, así que puerta. No le dejéis volver a ver a los niños salvo que se comprometa en firme a no volver a meter su viperina lengua donde nadie la llama. Y a la primera insinuación en ese sentido, se los quitáis de nuevo y ya no tiene posibilidad. Porque no cumple.