Pregunta que me surge: ¿Si la pareja ejerciese su misma capacidad para decir a su madre que algo no le incumbe y seguir a buenas, o devolverle un regalo y tirarle la comida de colinchis sin que le odie por eso, o para mandarla a la mierda y que por la tarde le traiga croquetas… no creéis que quizás la tolerariamos más?
Obviamente nunca va a ser lo mismo, porque la confianza es la que es y no es lo mismo atajar lo que no te gusta tú misma que con un intermediario de por medio, pero ¿no cambiaría la situación con un aliado 100% comprometido?