Tengo un hijo de dos años y otro que no ha cumplido el año, me puedo identificar con ella.
A mí me ha venido muy bien que me dieran el empujoncito para salir de la «burbuja mamá». Disfruto mucho de mi tiempo libre (poquito, claro), tengo mejor humor con ellos, llego con más ganas y energía a casa. Aunque al principio no quería y me pasaba como a ella, sentimiento de culpa, en cuanto salí de casa y estuve reconectando con mi «antigua yo» entendí lo beneficioso que iba a ser para mí.
Aquí te van a decir que la respetes que blablabla. Pero aquí todo el mundo es muy autónomo; nadie se mete en la vida de nadie y nadie tiene que decidir por otro y blablabla. A mí, honestamente… benditos metiches, qué bien me han venido para volver a ser yo!