He leído tu post y he decidido escribir porque a mí me pasa lo mismo. Yo a él le practico bastante sexo oral y él a mí en cambio muy de ez en cuando. En el resto de los sentidos se esfuerza y consigue hacerme disfrutar pues en la penetración toma un papel muy activo y tampovo tiene problemas para masturbarme con las manos, simplemente a él no le gusta practicarmr sexo oral pero yo al hacérselo a él disfruto bastante. Yo no le puedo obligar a hacer algo que no le agrade en exceso, además esto no mr impide estar satisfecha con mi vida sexual ya que nos gusta experimentar en otros sentidos.
Pero si por ejemplo a mí no me gustase chupársela y él insistiera pues no me gustaría y no creo que sea bueno «ceder» en estas cosas como dicen por ahí arriba. A cada uno le gusta una cosa y no se puede obligar ni presionar pues estas coaccionando a la otra persona a realizar prácticas que no le agradan.