Cuando ya te pasa varias veces te sale sola la respuesta, con una sonrisa pero no tienes porque callarte. Si ella tiene la mala educación de opinar sobre tu peso, tú tienes total libertad para contestarle.
Sin ir más lejos, el otro día estaba en el súper y cogí una pastilla de turrón y la señora que había al lado (que créeme no estaba en condiciones de decir nada) me dijo, “Nena no te comas eso que engorda mucho, y …” (en ese y… me miró de arriba abajo). Me limité a decirle “señora, la mala educación también engorda y…(miradita) que tenga buen día”