Por casualidad… no habrás visto actitudes en ella similares (aunque no tan heavies) en el pasado? Que le hubieras comentado que, por ejemplo un tío que hayas visto en un bar te parecía mono o sexy y se fuera directa a tirarle los tejos? O que intentara convencerte de que alguien a quien veías atractivo no valía la pena, y luego, en contra de lo que ella misma te decía, fuera exageradamente maja y agradable con él?
Si es así, HUYE. Esa de amiga tiene poco, y probablemente tiene algo que ver con que te vieras como «la gorda», incluso cuando pesabas 50kg.
Yo tuve una «amiga» así, a la que conocía desde los 6 años. Les tiraba los tejos a los chicos que me gustaban, sólo para demostrarme que ella podía conseguir lo que yo no. Alguno picó, otros no. Dejé de confiar en ella a la hora de confesar quien me gustaba, y me lo guardaba para mí, para evitar pudiera venir a chafarme el plan.
También tenía actitudes parecidas con otras chicas de la cuadrilla, a una en concreto, si le confesaba que le gustaba alguien, su primera reacción era ir a echarle los tejos, con la excusa de «interceder por ella». De otra hizo correr el bulo de que le había puesto los cuernos a su novio con un tío al que ella intentó echarle los tejos (sin éxito) a consecuencia de descubrir que a la primera amiga le gustaba. Sí, un culebrón, vaya.
Pero la cosa pasó de castaño oscuro cuando el que ahora es mi marido no sólo no picó, sino que se vino conmigo en sus morros, y su reacción fue empezar a echar pestes de nosotros ante mis amigas. Ahí corté por lo sano.
A todo esto ella tenía novio en todas las ocasiones, y de hecho el mismo con el que sigue ahora. A la mayoría de los tíos a los que les echaba los tejos no tenía intención alguna de tirárselos, sólo era una cuestión de demostrar que era la «alfa» de la cuadrilla, por así decirlo.
Mi impresión ahora es que aún siendo una chica con «tipazo» (que bueno, tampoco era para tanto, sencillamente era la más flaca de la cuadrilla), probablemente tenía muy baja autoestima, y lo intentaba compensar haciéndonos de menos a las demás; es decir: Su físico era más importante que otras cualidades que las demás podíamos tener, y lo tenía que demostrar echándoles los tejos a los chicos que nos interesaban.
Si algo de lo que he explicado te resulta familiar… Yo, sinceramente, no intentaría arreglar las cosas con ella. Corta por lo sano, como hice yo.