No tienes por qué sentirte mal. Todos tenemos preferencias en cuanto al físico y hay gustos para todo. Sin embargo a veces llega alguien que no es nuestro tipo y al final nos acaba conquistando por su personalidad y muchas cosas más. A mí me gustan morenos y mi pareja durante 20 años era rubio. Me gustan altos y a veces he estado con bajitos. Da igual. Sólo tienes que dejar pasar el tiempo y ver lo que pesa más para ti. Desde el momento en que te lo estás planteando ya demuestras que estás a punto de superar esa barrera que te estás poniendo a ti misma. No te agobies, deja que todo fluya. Si es para ti llegará un momento en que su físico también te atraerá.