Yo estuve en la misma situación hace unos años, conocí a un chico genial, divertido, que me trataba súper bien y me quería un montón pero ni tenía estudios ni intención de retomarlos, ni trabajaba/buscaba trabajo, de hecho no sabía ni hacer tareas de la casa. Total, que salimos durante dos años hasta que inevitablemente nuestras metas dejaron de ser las mismas, no se acabó el amor ni nada así, simplemente yo avanzaba y tenía mis ambiciones y planes mientras él estaba exactamente en el mismo punto que cuando empezamos. Al final me decidí a dejarle porque me planteé que no podía estar toda mi vida arrastrándole a él, intentando avanzar con mi vida y a la vez intentando, en vano, motivarle a él a que hiciera algo con la suya. En definitiva, tienes que valorar si quieres seguir tirando de él o no, yo renuncié y a día de hoy no me arrepiento, cinco años más tarde él sigue exactamente igual que cuando nos conocimos mientras que mi vida ha cambiado un montón, para mejor, y además he conocido a otra persona que sí va a mi ritmo.