Coincido contigo en lo que indicas. Cada una somos DUEÑAS y LIBRES de decidir sobre nuestro cuerpo y con quien compartimos algo tan preciado. Por desgracia todavía la sociedad tiene tanto poder sobre lo que se debe o no se debe hacer y cuándo que ir contracorriente provoca un desorden a nivel social que implica juicios y opiniones que no necesitas.
Mientras tú estés convencida de lo que haces y por qué, lo (los) demás no importa. Abrazos.