NO TE CALLES, NO TE QUEDES QUIETA.
VE Y DENUNCIA.
Cuentaselo a tus padres, y si no te hacen caso, denuncia tu. Esto es muy grave. Así empezaron las historias de muchos que ya no están entre nosotros.
La liberación no es perderlo de vista, es afrontar el miedo y denunciar.
ÁNIMO!!